viernes, 15 de junio de 2018

El mundo de Rosalia


Las nubes dibujan en el cielo formas diversas que la imaginación convierte en aquello que está dentro de tu mente. Esas que el viento lleva de acá para allá, modelándolas.

Ella miró el cielo a través de la ventana, veía elefantes, ángeles, corazones, y la fantasía voló a cientos de pies de alto. Se vio bailando entre ellas, acariciándolas, saltando sobre ellas.
Una voz la puso rápidamente en la tierra. Era la mamá que le recordaba que debía ir al supermercado.

- Vamos rápido que tengo que hacer la comida.

Se vistió mientras seguía mirando el firmamento desde su habitación olvidando nuevamente que debía ir a comprar.

- Rosalía rápido por favor!- volvió a gritar la madre desde el comedor.

Sin ganas salió con la lista y el dinero en el bolsillo. Saludó a Doña María, le preguntó si necesitaba algo del super y guardó también la lista de la vecina. Encontró un papel en el piso y lo levantó, confeccionó un barquito y cuando llegó a la acequia lo depositó en ella, caminó siguiéndolo, pensando qué iría recorriendo en su rumbo, navegaría hasta llegar al lago y de allí al enorme océano, luchando con las olas, secándose con el sol.

- Nena! Por qué no mirás por dónde caminás?- gritó un señor al que no vio en su ensoñación.

A penas lo miró, la distrajo una mariposa que se posaba sobre una flor en el árbol que estaba en la puerta del supermercado, le llamó la atención el color verde clarito y sus ojos siguieron su aleteó, caminó hasta ella y la vio irse a otra flor y a otro árbol, hasta que tropezó con una piedra y casi cayó. Entonces recordó qué tenía que hacer y trató de hacerlo rápido para volver a la calle y seguir con sus sueños.

Rosalía y su universo intenso que la llevaba a mundos increíbles. La mamá estaba aterrada no sabía qué hacer con ella, había consultado médicos, psicólogos, psiquiatras y no había remedio, todos decían que no había ningún problema en la niña, sólo que tenía una imaginación muy vivaz. Había intentado ponerla en penitencia, pero era imposible, la nena se escapaba, se perdía en eternas ensoñaciones, así que se había dado por vencida.

Hasta que una mañana se le ocurrió ponerla a escribir, le compró un cuaderno para que escribiera sus sueños.

Hoy Rosalía es una gran escritora, pero es muy difícil que hable de sus libros, que dé conferencias o presentaciones, porque cuando comienza a contar cómo escribió la historia, se pierde en sus mundos mágicos y es difícil hacerla regresar.

Creemos en los ratones

En mi Mundo Invisible hay muchas cosas en las que creemos , y una de esas son los ratones, ojo no hablo de ratas, sino de los simpáticos ratoncitos que nos han acompañado a lo largo de la vida, que fueron héroes de los más maravilloso cuentos.
Esos animalitos que se han transformado en nuestros ejemplos a seguir como Fievel Mousekewitz, ese pequeño y entrañable animalito que nos conmovió en busca de su sueño americano, que nos contagió las ganas de luchar por esa ilusión que tanto nos mueven hacia grandes proyectos aunque seamos pequeños y tengamos miedo.






 El Super ratón que nos animó a convertirnos en héroes a pesar de nuestro tamaño, luchando contra la adversidad.








El Speedy Gonzales que no temía a los gatos por su velocidad. Y nos hizo reir tanto con su "iapa iapa iapa"










La ternura de Stuart Little con su familia de humanos.







Los solidarios ratones de Cenicienta









Matias de Redwall, ese hermoso cuento que me enseñó que no importa cuán pequeño seas podrás defender todo lo que quieres si tienes fortaleza









Remy el ratoncito cocinero de Ratatouille, el que no le importó lo que era y fue tras su sueño y lo hizo realidad a pesar de las advesidades










El ratón Perez que ha sabido resolver nuestros problemas económicos por unos pequeños dientes








Monsiur Roque Fort el detective de los Aristosgatos, un pequeño detective luchando contra la injusticia








y  muchos otros más que tal vez en este momento esté olvidando.
Ellos nos demuestran en cada libro o película que no les importó el tamaño, ni qué eran, sino que pudieron superar todos los obstáculos para ir en busca de un sueño, para luchar contra la adversidad, contra los villanos, ayudar a sus amigos a riesgo de dejar sus pequeñas vidas en las batallas.

Por eso en este rinconcito creemos que podemos ser como los ratones y superarnos cada día sabiendo que "allá fuera en algún lugar, alguien piensa en mí", que cualquiera puede cocinar, que no importan las madrastras, ni los mayordomos malvados, si vamos en busca de lo que queremos podremos lograrlo.

Estos invisibles personajes que nos llenaron el corazón de amor, hacen que piense que todo es posible en esta vida, sólo si lo deseamos, hay que luchar por ello. Una larga lucha cotidiana, que nos lleva a superarnos cada día.

Demostrando a todos que el tamaño nada tiene que ver con la estatura sino con la grandeza de corazón y la lucha por nuestros ideales y sueños.

Desde ahora cuando las cosas se pongan difíciles seré como mis pequeños ratones diariamente, para ser grande a pesar de mi estatura, del miedo o lo complicadas que se pongan las cosas.

Todos podemos ser mejores cada día.

Lo bueno de estar vivo!

"Ojalá supiera lo que tengo que decir para que los duendes vengan por tí" (Laberinth)





 Lo bueno de estar vivo es que uno siempre puede volver a empezar. 

Volver a enamorarte, cambiar las cosas que no te gustan en tu vida y en tu carácter, también dejar a esos que se dicen amigos y nunca lo fueron, e ir hasta un poco más allá. Cada día se puede ser una persona diferente y mejor, agregar tu granito de arena para que el mundo sea un lugar mejor.

 Pero lo que no se puede hacer es borrar lo que te hizo mal, y en este largo tiempo he aprendido que aquello que una vez nos dañó, que nos lastimó tanto, ha servido para ser una persona diferente. Lástima que esto también agrede a nuestro niño interior. Por ejemplo yo, antes era desconfiada, ahora lo soy más. 

 Tal vez no siempre el dolor te hace mejor, si es verdad que aquello de lo "que no te mata te hace más fuerte", pero también como me pasó a mi te hace un ermitaño. Si es verdad, me he vuelto solitaria.

 También me estoy dando cuenta que no he dejado de creer en la gente, a pesar de que muchos hijos de puta han tratado de hacerme creer que la equivocada era yo, me doy cuenta que no era así.

 Este tiempo de silencio lo usé para la introspección, pasé desde el odio absoluto a la humanidad, a no querer conocer a nadie absolutamente, a leer mucho, mis libros, mis queridos compañeros de ruta. 

 Hoy puedo decir que todo en la vida sirve, el dolor, la decepción, la bronca, el odio, el deseo de morir, eso y muchas otras sensaciones sirven para crecer, por eso hoy siento que puedo respirar hondo y volver a comenzar. 

 Por eso bienvenidos amigos, hoy empezamos otra vez si es que ha quedado alguien por ahí.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un nuevo año comienza...




Qué extraño es cómo pasa el tiempo? No te ha pasado que querés volver a ser chico, para no tener noción de él? Muchas veces desearía tener 5 o 6 años para ni siquiera pensar en que ha pasado un año más.

No voy a hacer balance, mi mejor balance este año es no pensar. Creer que todo lo que ha sucedido no ocurrió, y creer que como siempre la vida me prestará una nueva agenda en blanco con 365 días para escribir con mi mejor letra las mejores cosas  y lo que pasó en los últimos 14 años no aconteció.

Sentir que tengo la máquina del tiempo y puedo volver atrá, corregir las cosas que hice mal y mejorar las buenas, disfrutar de aquellas compañía que me hacían tan bien y no podía ver, porque ese horrible ser llamado angustia se apoderaba de mí, impidiéndome apreciar las cosas bellas y creyendo que era bueno lo que en realidad me hacía mal.

Se supone que el año que comienza será el año de mi signo en el horóscopo chino, pero si recuerdo lo que sucedió hace 12 años atrás, realmente no diría que lo haya sido.

Pero cuántas cosas he cambiado en todos estos años, hoy soy realmente otra, he llegado "casi" a dónde quería, falta sólo un pequeño esfuerzo, disfruto de la compañía de las personas que quiero. Al menos llegué al punto más importante, se fue la angustia, nunca supe cómo ni cuando, pero el agujero que tenía en el medio de mi pecho y me torturó toda la vida, un buen día desapareció, y lo mejor de todo, hoy pocas cosas me importan mucho, al fin logré que las todo resbalara, a veces más de lo que quisiera. Indudablemente soy feliz y eso es lo más importante.






Mis personas especiales hoy están muy lejos casi al otro lado del continente, pero gracias a la tecnología es como si estuvieran aquí, aunque en verdad uno extraña los besos y abrazos, pero bueno es lo que hay, si a pesar de mi usual pesimismo, he encontrado la forma de ver el lado positivo de las cosas y tal vez sólo sean estas fiestas las que estemos separados,  sé que no habrá otra o al menos no la próxima.

Y así vamos construyendo la vida, tratando de ser mejores cada día, peleando contra el enemigo que nos acecha a cada momento.

Por eso les deseo a todos un muy Feliz 2015, que la vida les sonría siempre, que un deseo se haga realidad en sus vidas y que cada minuto haya un motivo para festejar como dice la publicadad.

Los quiero.







miércoles, 6 de febrero de 2013

Hay personas que necesitan de vos..






Hay personas que viven calladas, y que necesitan a alguien con quien conversar.

Hay personas estoicas, que viajan por los cauces de está vida, pero son inimaginablemente tristes, en secreto, ellas necesitan alguien que las conforte.


Hay personas muy tímidas, que necesitan alguien que las alegre, que haga el rídiculo junto a ellas y las ayude romper la tímidez que las ata.


Hay personas solitarias, que necesitan alguien con quien jugar.


Hay personas con mucho miedo, que necesitan alguien quien les proteja y les de la mano.


Hay personas fuertes, que necesitan a otro que las ayude a aprender a usar de la mejor manera posible toda esa fuerza.


Hay personas hábiles, artistas, que necesitan a alguien que les inspire, y les ayude a crear un artífice que trascienda todas las historias.


Hay malas personas, personas que juzgan y no saben nada, y necesitan de alguien que les ayude a darse cuenta de lo que deben saber.


Hay personas que viven tan apuradas que necesitan a alguien que los guie por los mundos de aquellas cosas que nunca han tenido tiempo para ver.


Hay personas impulsivas, que necesitan a alguien que les ayude a no lastimar a otros, ni mucho menos a los que aman.


Hay personas que se sienten muy solas y fuera de este mundo, y necesitan a alguien que les enseñe el camino de entrada.


Hay personas que dicen que no sirven para nada, y ¡cuánto necesitan a alguien que mire sus ojos y les ayude a descubrir como son de importantes.


Hay personas que viven una vida sombría y necesitan de alguien que les cuente un cuento y les ayude a descubrir que todos somos príncipes y princesas.


Todas las personas necesitan a alguien.


Y tal vez tengas cerca alguien que te está necesitando y no te des cuenta.
Hay personas que necesitan de vos...

No lo olvides..



No es mío lo encontré hace mucho tiempo y me encanta. 

No lo olviden siempre hay alguien que necesita de vos, no le niegues tu compañía. 





Otra tarde, la misma lluvia





Tarde de otoño, fría, gris y con viento. El cielo tiene ese color plomizo que anuncia que el sol se mantendrá retirado por un prolongado período. Las nubes se mueven como en cámara lenta. Los remolinos de hojas se esconden en los rincones. Todo es ocre y gris. Con mayor o menor intensidad, pero esos son los colores imperiales de la calle en esta época.
La tarde comienza paulatinamente a oscurecer, nubarrones negros, grises, blancos, pulalan por el firmamento. Un torbellino corre libremente por las aceras, jugando con las hojas, ensuciando las veredas con la mezcla de tierra y basura, ensañándose con los umbrales.
La tierra seca siente las primeras gotas que cae abruptamente, pocas, gigantes, violentas. Escucho el ruido en el techo, como si fueran piedras. Miro por la ventana, el agua resbala por el vidrio como si fuera una caricia. Desciende en una carrera desenfrenada, cada vez más rápido, más fuerte, como si tuviera bronca. Un enojo que se transforma en un monstruo. Los truenos aterran a los perros que ladran para esconder el miedo. Me asustan a mí también.
Ya he presenciado esta lluvia, en este lugar, era otra tarde, hace muchos años, es como regresar en el tiempo, volver a sentir el mismo dolor que creí olvidado. En este momento compruebo que no, que está allí; como una espina clavada, esas que son difíciles de sacar, que al principio duelen siempre, luego sólo cuando la rozas, y eso es lo que me está pasando ahora. Los recuerdos se cuelan, primero uno, luego dos, y así hasta darme cuenta que estoy reviviendo aquel día. Ese que fue tan horrible, el que no quisiera volver a vivir nunca más. Pero sé que habrá otros momentos, se repetirán muchos otros.
El cementerio, gris como hoy, oscuro, triste como todos. Y yo ahí en ese auto que me llevaba para dejar en un agujero a mi ser más amado, al que le había dado mi vida, con el que pensaba envejecer y ni siquiera pudimos festejar más de un aniversario. Recuerdo que pensé cuántas otras muertes vendrían después, allí termina la vida, ese lugar donde sólo se depositan cuerpos, porque según dicen, el alma va hacia otro lugar, en ese momento quise creer que eso fuera verdad, que lo volvería a ver en algún lugar como un fantasma.
Otro trueno me devuelve a la realidad, veo los chicos corriendo por la vereda, como si el actor de correr evitara que no se mojaran, y los perros siguen imitan sus movimientos.
Está anocheciendo, la tormenta está terminando, esa terrible tormenta da paso a una fina llovizna, esas que te mojan hasta los huesos, y así seguirá vaya uno a saber cuántos días.
Es tarde, tengo que terminar lo que estaba haciendo que ahora ni siquiera recuerdo.


Mi tumba me abandonó







Al igual que todas las noches, al caer la tarde, en el momento que el sol ya no deja siquiera un rayito de luz, salí a estirar las piernas, eso de pasar el día bajo tierra entumece los músculos, molesta la artritis; pero lo peor de todo son los gusanos y otros insectos que rondan por doquier y realmente es lo que más me enerva.
Caminé por mis rincones favoritos, me choqué dos veces con dos o tres murciélagos que al igual que yo querían disfrutar un poco del aire fresco, en la quietud de la noche.
Miré el cielo estrellado. Aquí n este campo santo no hay más luz que esas pequeñas chispitas brillantes y esta noche hay una luna llena hermosa y enorme.
Vagué durante horas, limpié un par de lápidas llenas de telarañas, no hay nada más triste que verlas sucias abandonadas.
Fui hasta las orillas del río, admiré sus hermosas aguas profundas y oscuras, sentí el olor de las flores que durante la madruga despiden una fragancia tan agradable. Los mausoleos monumentales, con sus estatuas guardianes del descanso de los que allí moran. La quietud y el silencio hacen que estas caminatas diarias llenen mi espíritu de tranquilidad y paz.
Cansado ya de caminar regresé a mi tumba y cuál fue mi sorpresa al comprobar que ya mi lápida no estaba, esa misma que mis familiares habían colocado con tanto cariño y la que limpiaban con tanto esmero los sábados cuando me visitaban. Ni siquiera la marca en la tierra quedaba y lo peor era que también había desaparecido mi tumba. ¿Dónde dormiría, a qué lugar mi esposa e hijos harían honor a mis restos? Busqué con la mirada, y nada quedaba allí, se habían llevado todo, hasta el cajón. ¿Quién podría querer una tumba vieja y apolillada? ¿En qué momento fue que se lo llevaron? Pensé si había escuchado algún ruido al irme, algo fuera de lugar pero claro mi memoria ya no es la misma. Tal vez mientras yo partía esos dueños de lo ajeno cometieron su fechoría.
¿Y ahora? ¿Dónde descansaría? Pensé en pedirle un lugarcito a mi vecino, buscar espacio en algún mausoleo o cripta que son lugares espaciosos y allí descansan muchos, el problema es que son todos familiares quién sabe si querrán alguien desconocido, algunos los conozco de vista, pero quién sabe, la aristocracia es tan sectaria que quizás no permitan que un humilde abogado descanse junto a ellos.
Grande era mi desesperación, recordé a Martita mi esposa, cuál sería su expresión cuando el cuidado le diga que ya no estaba mi tumba, ¿dónde llevaría ella las flores que con tanto amor deposita cada sábado desde hace 10 años?
¡Qué tristeza sentí! Sin poder explicar lo inexplicable, comencé a buscar por un lado y por otro, intentando hallar alguna pista que me llevara a un culpable.
Mi angustia era tan grande, tan hondo mi dolor, que en ese preciso momento comprendí que había confundido el camino y estaba del otro lado del cementerio.

Un besito a todos.





Aquí estoy



Mis queridos amigos, sé que los he tenido abandonados todo este tiempo. También sé que me saben entender, a veces uno se pasa la vida de acá para allá y se olvida de lo importante y muchas otras veces comete el error de llenar la cabeza con la idea de no pensar mucho. Esto de escribir en el blog hace que uno se ponga a pensar demasiado y no siempre tengo ganas de hacerlo.
Muchas cosas han cambiado desde la última vez que publiqué, ahora estoy dentro de los empleados, hace unas semanas que comencé a trabajar, y eso me insume muchísimo tiempo, no sólo el hecho de trabajar sino también el viaje de mi casa al trabajo, que en Buenos Aires trasladarse de un lugar a otro puede llegar a ser un terrible dolor de cabeza e insume tanto tiempo que te agota, si a eso le sumamos la jornada laboral,  tengo mis talleres los que no quiero abandonar pero claro termino tan tarde que sólo preparo la cena y me voy a dormir y al otro día vuelta a comenzar.

Estuve pensando en renovar mi blog y tratar de hacerlo más ameno, contar las cosas que se me ocurren mientras viajo e ir mechándolo con mis cuentos que a decir verdad hace tiempo que no me siento a escribir. Hasta a mi pobre Dubby lo tengo abandonado. Pero como siempre pienso ya llegarán tiempos mejores, o yo mejoraré también o tal vez ya estén llegando despacito..

Me han sorprendido algunas cosas que he descubierto y siento que a veces las cosas como dice mi amiga Melina pasan por algún motivo.

Lo bueno de todo esto es valorar lo que uno tiene, muchas veces me he sentido muy sola y ahora me doy cuenta cuánto he consolidado mi amistad con algunas de mis amigas que están lejos físicamente pero que siempre me acompañan, están allí cuando las necesito, me entienden, me dan consejos que me cuesta mucho comprender pero luego me doy cuenta la sabiduría que ellos contienen como Johanna o Gaby. He conocido gente nueva que me está enseñando muchas cosas y creo que la vida va mejorando. Como dice el tema de Shakira "Cuando menos lo esperas sale el sol" y es verdad así pasa.





Todo lo que realmente necesitaba saber acerca de cómo vivir, qué hacer y cómo ser lo aprendí en el jardín de infantes.

La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la carrera educativa, sino allí, en el arenero del jardín.
Estas son las cosas que aprendí:

* a compartirlo todo.
* a jugar limpio,
* a no herir a los demás,
* a no pegar a los demás,
* a limpiar la propia suciedad,
* a colocar las cosas, una vez usadas, en el lugar donde habían sido halladas,
* a no quedarse con las cosas que no son propias,
* a disculparse cuando lastimas a alguien,
* a "tirar la cadena",
* a lavarse las manos antes de comer,
* a comer galletas tibias y a beber leche fresca porque son buenas para la salud.
* a vivir una vida balanceada: aprender y pensar, dibujar y pintar, cantar y bailar, jugar y trabajar un poco todos los días.
* a salir al mundo fijándose en el tráfico, tomándose de las manos con otros y manteniéndose juntos.
* a estar alerta a los milagros. Recordemos a las pequeñas semillitas en el frasco, las raíces crecían hacia abajo y la planta hacia arriba, nadie sabe verdaderamente como, o por qué ... y nosotros somos como ella.

Todo lo que necesitaba saber está allí en algún lado. La regla de oro, el amor y la higiene básica. La ecología, la política, la igualdad y la vida sana.
Ahora transformá cualquiera de estos puntos y decilo con palabras sofisticadas.
Es momento de ponerlo a prueba en tu vida familiar, tu trabajo, tu gobierno, o tu mundo y vas a ver qué bien funciona.
Imaginate cuanto mejor sería el mundo si todos comiéramos galletitas con leche a las 5 de la tarde, si durmiéramos una siesta. O si todos los gobiernos tuvieran como política básica siempre devolver cada cosa a su lugar y limpiar sus propios desastres.
Y sigue siendo cierto, no importa la edad que tengas cuando salís al mundo, lo mejor es tomarte de la mano con otros y mantenerte unido.
Así que amigos a continuar, seguir, siempre hay luz al final del camino aunque muchos seámos escépticos como yo y no lo crean. Siempre mañana es mejor. No lo olviden.
Gracias por estar allí, esperarme, comantar y comparti mi rinconcito.
Besos


Camino







Era viernes por la noche, sabía que tenía que ir, pero no me terminaba de decidir. Daba vueltas, ordenada cosas que estaban en su lugar, juntaba algunas prendas que habían quedado arriba del sofá.
En un determinado momento me dije “es la hora”, en ese momento el reloj dio las 12 campanadas,  lo odiaba, por las noches ese ruido me asustaba, en ese momento me sobresaltó como nunca y recordé lo que decía mi abuela “las 12 de la noche es la hora de las brujas” sentí un escalofrío y como los pelos de mi nuca se erizaban. Pero tenía que salir. Me puse la campera, la bufanda, el gorro y me puse los guantes mientras salía al oscuro pasillo que me llevaba a la calle. 
Caminé tan rápido como pude, por momentos escuchaba pasos, pero al darme vuelta no había nadie, sólo el frío y yo. Pero ese invierno calaba hasta los huesos, me acomodé más la bufanda, subí el cierre de la campera, pero era imposible, seguía congelándome.
Al llegar a la tercera cuadra un gato negro se me cruzó en el camino, y dio un grito espeluznante, y sentí que se me paralizaba el corazón. Sus brillantes ojos se clavaron en los míos y los dos nos quedamos estáticos, mirándonos a cierta distancia, con temor, y desconfianza. Lo esquivé y seguí.
El cielo comenzó a cubrirse de nubes oscuras, y la luna alumbraba cada vez menos, las calles que me faltaban no estaban precisamente iluminadas, “era lo que me faltaba” pensé, pero ya no había vuelta atrás, debía continuar, además qué ganaba con volver mañana debería volver a hacerlo, así que era mejor ahora que ya estaba en camino.
Unas gotas comenzaron a mojarme, una fina llovizna, sentí como si el sendero se hiciera cada vez más largo, los pies me pesaran.
Escuché una risa burlona, como si una persona demente se estuviera escondiendo en alguna esquina esperándome. Crucé la calle, no había un alma por ninguna parte. ¿A quién se le ocurriría salir con una noche así, fría y lluviosa? Mis pasos se duplicaban en el eco del silencio.
Y faltaba tanto todavía, ¿cuántas calles más? Y ni se me ocurría ir por el atajo, si las calles estaban tenebrosas, cuánto más ir por ese callejón que era ya solitario en las mañanas de sol. Seguir caminando no me quedaba otra alternativa.
Pronto fueron desapareciendo las casas, quedando cada vez menos, conforme avanzaba, y el bosque comenzaba a ganar terreno, un búho se asomó en una rama, su ulular me sobresaltó aún más, en una cabaña se apagó la luz, y a lo lejos sentí el aullido de un lobo, ¿un lobo? ¿Desde cuándo había lobos por este sitio? Caminé más deprisa, otro lobo, y otro, sentía que estaban cada vez más cerca, y que había mayor cantidad de ellos. Casi corrí.
Ahora se divisaba la casa, enorme, fantasmagórica, oscura, allí en el medio de la nada, como desafiándolo todo.
Reanudé la marcha, si lo hacía rápido llegaría, pero no quería hacerlo, no sabía que era peor si estar allí afuera o llegar. Pero si me quedaba un minuto más quieta me congelaría, así que continué.
Abrí la reja, que hizo un ruido a hierro oxidado horrible, caminé por el sendero que en otros años estaba lleno de flores y colores, ahora sólo había pasto, árboles abandonados, secos, el buzón caído a un lado, y más pasto. Las ventanas casi sin vidrios, los postigos desvencijados, la puertas caídas. Y desorden por doquier. Al llegar empujé la puerta, y allí estaba como siempre, sentado en su sillón y esa horrenda mirada, era él, y no dijo nada como siempre.




Aqui y ahora






Cuánto hace que no escribo! Es que hasta me había olvidado del blog, y quería decorarlo y dejarlo más lindo y además tanto andar de acá para allá, tanto trabajo, tanto calor, esto del calentamiento global me está matando. Yo que amaba el verano, ahora estoy comenzando a detestarlo.

Claro los he ido a visitar muy de vez en cuando como para que no se olviden de mí, para que sepan que sigo por acá cual mosquita molestando.

Y qué tal comenzaron el 2012? Cuántos nuevos proyectos tienen? Cuántas cosas se prometieron para este año? Yo como siempre espero que la vida me sorprenda, hace un par de años, más de un par, que espero que algo extraño suceda y si bien no es algo así como waw!! Sinceramente me ha ido sorprendiendo y la verdad más de una vez la sorpresa fue grandísima de las buenas y de las otras

Pensaba en mis hermanos de la vida, en los que he ido conociendo en este largo sendero, muchos de ellos ya no están, se han ido quedando por el camino, a otros a penas si los veo o recibo muy de vez en cuando un mensajito de texto para saber que ambos estamos bien,  están los que aun a pesar de la distancia están cerca, a los que no veo todos los días pero sé que cuando me hacen falta están ahí, para contenerme o alegrarme la vida. Los nuevos que he ido conociendo, uno está muy lejos, pero sé que está ahí presente y cualquier tarde me lo cruzo en San Telmo recorriendo sus calles. Y creo que esto la Internet hace que uno amplíe sus fronteras cuando no tiene plata para viajar, para conocer otras culturas u otros lugares, pero se viaja igual sin tanto ajetreo ni valijas, ni nada. Es como leer, pero un poco más dinámico.

Y parece que este año pinta raro, diferente, será acaso porque tal vez el 21 de diciembre se terminará el mundo? Vaya uno a saber por las dudas, vamos a vivir cada día como el último. Vamos a dejar algo en cada lugar donde pasemos que no permita a los otros que nos olviden, hagamos de este un lugar mejor aunque sea de a poco, por las dudas si no se termina y tenemos que continuar.

Y acá estoy en Buenos Aires que es un horno, con trabajo nuevo y uno por terminar, nunca me había pasado esto en la vida, no me dan respiro, no termino de acostumbrarme a la idea que seré un número más de ese mentiroso índice de desempleo que construye el gobierno, que ya estoy trabajando de vuelta y está guachi! eso, más que genial.

Y miro para atrás y me doy cuenta como he cambiado, como dejé de ser la que era para ser un poco más optimista, será que no me estoy informando tanto, porque todos saben que un pesimista es un optimista bien informado no? Y pienso en cómo uno va evolucionando, siendo otra, que piensa diferente, que ve las cosas desde otra perspectiva, cómo dejar de ser lo que fue, para a mis ojos hoy tiene un color totalmente diferente. Sin querer aquello que pensamos que jamás iba a olvidar, ya no está en mi cabeza.

Qué extraño es eso de olvidar, de dejar pasar, de no anhelar aquello que se ha dejado en el pasado. Si, he dejado de mirar atrás y ahora construyo para hoy, para que mi vida sea mejor, para seguir conociendo gente maravillosa, que siempre enseña algo nuevo y eso es lo mejor.

Trato de recuperar las cosas hermosas que he tenido en el pasado, desempolvar aquella que fui y que he ido olvidando, reconocer mis errores y pedir disculpas, amigarme con la vida y mirar qué cosas aún se pueden mejorar.

Este será el año, lo sé, es un presentimiento y ahí está recién comenzadito para hacer mi mejor letra, disfrutar de cada momento y cada día, haciendo mi mejor esfuerzo, porque vale la pena ser feliz.

Gracias por estar ahí y acompañarme aunque a veces desaparezca de a ratos.
Los quiero
Aldhanax Swan





sábado, 22 de mayo de 2010

Presente



Presente (El momento en que estás)
Intérprete: Vox Dei



Todo concluye al fin
nada puede escapar
todo tiene un final
todo termina
tengo que comprender
no es eterna la vida
el llanto en la risa
allí termina.

Creía que el amor
no tenia medidas
o dejas de querer
tal vez otra mujer.

Y olvidé aquello
que una vez pensaba
que nunca acabaría
nunca acabaría
pero sin embargo terminó.

Todo me demuestra
que al final de cuentas
termino cada día
empiezo cada día
creyendo en mañana
fracaso hoy.

No puedo yo entender
si es asi la verdad
de que vale ganar
si despues perdere
inútil es pelear
no puedo detenerlo
lo que hoy empecé
no sera eterno.

Creía que el amor
no tenia medida
o dejas de querer
tal vez otra mujer.

Olvide aquello
que una vez pensaba
que nunca acabaría
nunca acabaría
pero sin embargo terminó.

Todo me demuestra
que al final de cuentas
termino cada día
empiezo cada día
creyendo en mañana
fracaso hoy.

Cuanta verdad
hay en vivir
solamente
el momento
en que estas
si el presente...
el presente y nada mas.



lunes, 3 de mayo de 2010

Alma de niña






¿Cuándo fue que mi vida cambió? ¿Que la luz inundó mi guarida y trajo su olor y colores a este lugar?
Recuerdo que era un tipo mediocre, resignado a transitar mi camino sin mayores complicaciones que mis clases de literatura y mi música favorita.
No leía best seller y escuchaba sólo opera. Me conformaba con eso por temor a salir de lo habitual.
Había mojado mis jornadas con litros de alcohol, el que me ayudaba a olvidar, a no pensar que el cielo había llamado a mi compañera sin darme tiempo a conocerla.
Intenté cambiar mi fortuna comprando un billete de lotería, y salió el número, pero el billete era falso.
Creía que la luna sólo era un satelite de la Tierra, pero un día descubrí que era mucho más que eso.
No iba a permitirme amar nuevamente, olvidar es una tarea muy difícil y muchas veces se lleva nuestra vida en ello.
Pero la vida nos tiene preparados extraños milagros, y asombrosas maravillas.
Y un día cuando menos lo esperaba llegó Ella, como un rayo de sol que iluminó mi existencia gris, llenó de colores mis recuerdos, borró mis lágrimas, me enseñó que siempre se puede volver a amar como la primera vez, sin miedo porque es como comenzar otra realidad.
Ella que estaba encerrada en su coraza, que no permitía que nadie llegara a su torre sagrada, la que se prometió no volver a sentir nada.
Ella que tenía el corazón en carne viva, lleno de llagas sangrentes, que sabía de traiciones, dolores y olvidos.
La que había elegido como única compañía a la soledad.
Y fue extraño que yo, que me parecía, que me negaba a acercarme a nadie, sentí que no podía verla sumida en esa inexistencia, leía sus cuentos con tanta pación, con tanto amor, que no alcanzaba a entender por qué era así.
Y me encontré tratando de abordarla, de conquistar ese hárido territorio imposible de llegar.
Se fue dando lentamente mientras yo trataba de llegar, Ella avanzaba lentamente metiéndose en mi mundo.
Comencé a conocer músicas que las tenía por trivales, lecturas que aborrecía, de esa forma fui llegando a Ella. Sin darme cuenta el conquistador se encontró siendo conquistado. Y me inundó con su esencia.
Descubrí que tenía un ángel por alma, que su corazón era de azúcar y llevaba una niña por dentro.
¿ Cómo contar esta historia que no fue historia, que sólo fue alguien tratando de salvar a otro y termindaron salvándose los dos?
Esta es la aventura que no tiene principio, que no es como todas, es simplemente el relato de un hada que me contagió las ganas de vivir y abrió su corazón lleno de parches y dolores.
Fui curando sus heridas, amándola como jamás pensé que se podía amar.
Me sé de memoria cada una de sus muecas, termino hablando con las cosas inanimadas, poniéndole nombre al celular, riendo cuando recuerdo sus ocurrencias, aprendí a sentarme en el pasto, a hacer pic nicks con su "mantita" a cuadros en cualquier momento y lugar, tomando mate hasta quedar verde.


Y cuando Ella no está los lugares no son los mismos, pero recibo un mensajito de texto que me recuerda que está a mi lado, o me llama tantas veces en el día que es imposible olvidarla y festejamos los cumplemeses como si fuera la fecha más importante del mes.
Así vamos contruyendo esta crónica que es nuestras vidas y seguimos a pesar de todo y recojo sus lágrimas cuando me cuenta algo que duele mucho y las guardo en el alma porque son gotitas de cristal.
Así es la vida con Ella y yo soy feliz a su lado.

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domingo, 18 de abril de 2010

Pintando la vida de esperanza.





Hoy la tarde se tiñó de plateado y el sol se apoderó de cada pedacito de la habitación.
El mundo por un instante se detuvo y ya no hubo más dolores ni tormentos, las heridas cicatrizaron de golpe, y tus besos sellaron los recuerdos.
Será que el día es más azul porque estás aquí? ¿Acaso eso importa?
Mirar la vida contigo es algo más que vivir, es esperar que todo sea de ahora en más, maravilloso, que el suelo que piso sea tal vez más firme tomada de tu mano.
Y no importa nada más, sentir la fuerza de tu abrazo y el aliento de tus palabras que me inspiran a ser yo misma en cada paso.
Reir, reir hasta que duela la panza, descubrir que cada lugar es nuevo, porque tu magia lo ilumina y vos sos mi héroe, quien rescata a esta princesa olvidada y encerrada. El que asiste en mi amanecer y deslumbra los instantes más hermosos.
No, hoy ya no importa nada. Porque puedo decir te amo con toda mis fuerzas y con toda mi alma. Porque pase lo que pase estarás allí cuidando mi sueño, abrazándome cuando las pesadillas molesten mis sueños. Guardian de mis noches en vela.
Nada puede hacerme infeliz si te tengo conmigo.
No tengo miedo a enfrentarme cara a cara con la traición y las mentiras de antaño, podré salir victoriosa de las batallas que diariamente enfrento.
Los lugares tendrán otro aroma e iré escribiendo mi vida con violetas, rosas y sonrisas, sentiré que lo vivido no ha existido nunca y construiré castillos de cristal sin temor a que se rompan.
La esperanza se adueña de mí y de pronto plantaré flores en las ventanas, y sembraré estrellas con tu nombre, la luna será siempre redonda para iluminar mis noches.

Nada está perdido, nada ha ocurrido, reconstruiré los caminos y volveré a ser niña, y será todo como la primera vez. Aprender todo desde el principio, creyendo que nunca tuve un pasado y sólo existe un futuro hermoso y perfecto.
Hoy puedo decir que estoy enamorada, porque tu boca sabe a fruta fresca y porque tus caricias me hacen renacer, hoy la doncella dormida que habítaba en mi cuerpo ha despertado y sé que por siempre seré nuevamente feliz.
Hoy puedo decir que me aman y vos sos amado.



viernes, 9 de abril de 2010

Hey Jude y yo






Oye Jude, no lo eches a perder
Toma una triste canción y mejórala
No olvides dejarla que llegue a tu corazón
Tan solo así puedes comenzar a mejorarla

Jude, la vida es como una canción que podés mejorar en cada momento. Siempre se puede volver a comenzar, rehacerse desde las cenizas. Empezar desde cero aunque no lo creas, porque siempre es posible mejorar.



Oye Jude, no temas
Te crearon para salir y hacerla tuya.
en el momento en que la sientas que corre bajo tu piel
Luego así comienzas a mejorarla


Sos tan fuerte como no te imaginás, pasaste por los momentos más horribles y estás allí parada, asumiendo que a veces tenés miedo, que hay instantes en que se te termina la fe y la esperanza, y aún seguís de pie como los árboles, firme y fuerte.
Sé que a veces te cuesta mantenerte plantada allí y continuás, a pesar de los golpes, el dolor y los temores.



Y cada vez que te sientas dolido, oye Jude, detente y
No cargues con el mundo en tus hombros
Bien sabes, que es un tonto quien no se deja emocionar
haciendo así su mundo un poco mas frío.

Es necesario a veces parar, el mundo seguirá rodando, sin necesitar de vos, porque a pesar de todo lo que esperás de él, no siempre te lo dará. Entonces, no le des tanto al mundo.
A veces es menester aguardar y dar menos, entonces lo que te vuelve parece aún más.
Tu amor hace que todo brille, a tu lado las cosas son realmente mágicas y especiales.
Porque tenés ángel y eso se transmite aunque no lo creas.
Y si pocos lo perciben, ellos se lo pierden y es así.



Oye Jude, no me decepciones
La has encontrado, ahora ve y tómala
Recuerda dejarla entrar en tu corazón
Solo así puedes comenzar a mejorarla

No te detengas, seguí buscando, uno siempre halla lo que busca, aunque le lleve la vida, sé que lo vas a lograr, porque nadie más que vos se lo merece.
Lo descubrirás el día menos pensado, no te vas a dar cuenta y estará allí si tiene que llegar y sé que llegará, sino es que ya ha llegado y no lo ves.



Así, déjala ir y déjala entrar, oye Jude, empieza
Estas esperando a alguien con quien hacerlo
¿Y no sabes que ese alguien eres tu?, Oye Jude, Lo harás
El movimiento que necesitas esta en tu hombros.

La soledad no será siempre tu compañera, de eso estoy seguro.
Cada paso es más y más seguro, no tengas miedo, no te asustes, sólo hay que arriesgar.
Olvidar, dejá el pasado atrás, cerrado, pasado.
Nadie volverá a lastimarte porque estoy aquí para cuidarte, para protegerte y para aliviar las penas y hacer de este un mundo mejor.
Sólo se trata de animarse y continuar. Porque Jude la vida es un juego de aventuras donde siempre vale la pena atreverse.



Oye Jude, no lo eches a perder
Toma una triste canción y mejórala
No olvides dejarla que llegue a tu corazón
Tan solo así puedes comenzar a mejorarla,
Mejorarla, Mejorarla, Mejorarla, Mejorarla,oh
Na na na nananana, nannana, hey Jude...

martes, 6 de abril de 2010

No te salves




NO TE SALVES
.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo





Y cuando el sol despierte mañana, habrá un lugar más vacío, más triste y más gris que cualquier otro día.
La soledad invade sin querer, como una niebla oscura y pegajosa el cuarto, la casa, el mundo.
Todo se ve más melancólico y desolado.
¿Será que de noche no se debe pensar?
¿O acaso los pensamientos nocturnos son más oscuros por falta de luz?
Será que aquello que tanto anhelaba se transforma en un puñado de arena que se me desliza de las manos y las ilusiones de se desvanecen.
Todo se vuelve negro y frío.
Espero encontrar lo que busco aunque pierdo las fuerzas y las esperanzas.
El optimismo con el que comencé este año se va a desgastando como una bateria que se va quedando sin carga y no logro encontrar una fuente donde recargarla.
Aquellos que una vez hicieron mis días llenos de sol, hoy sólo los transforman en tormentas y en un infierno.
La sola idea de volver a sufrir me temblar, ya mi corazón no podría soportar más.
Soledad, falta de afectos y comprensión, deseos de ser aceptada como soy sin seguir escuchando criticas o quejas por no ser como el común.
Me niego a ser común.
Quiero ser yo, y que se acostumbren a que mi yo es así sin vueltas, sin cosas complicadas.
Amando y queriendo mi vida de esta manera. No como el modelo establecido.
Y sigo esperando, anhelando encontrar el camino correcto y despertar con un sol brillante de afectos y aceptación, con brazos enormes que me abracen y amigos de verdad en los que pueda creer.








Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Tratando de curar heridas recientes y algunas que otras frustraciones, descubro que el dolor que en mi pecho siento no es nuevo. Que esta angustia tiene tantos años como yo de vida.
Y aunque encontrar uno de los motivos es algo incómodo, descubrir qué cosas te han traumatizado y han sellado a fuego el alma, me hace comprender por qué soy así, por qué siento, pienso, y sigo a pesar de todo. 
Me preguntaron muchas veces si es necesario revolver tanto y creo que si tenés una espina clavada la quitás porque molesta y duele, algunas astillas se van solas, pero otras es necesario erradicarlas. Si las dejás ahí, lastiman, fastidian, y van carcomiendo el interior hasta que lo destruyen y sólo queda el exterior. Y si hay algo que no quiero ser es alguien vacío.
 Es muy difícil explicar lo que se siente al comprender algo que marcó cada paso de la vida, que a raíz de esa astilla has elegido mal ciento de veces, te han dañado, hecho añicos el corazón. Pero tal vez ahora que encontré la punta del ovillo, pueda empezar a desenredar la maraña. 
Lo más complejo es no poder contarle a nadie, no poder gritarlo a los cuatro vientos y decir soy así porque esto fue lo que pasó, porque alguien me hizo así.
 Sólo sé que ahora podré respirar más tranquila aunque habrá que comenzar a comprender la historia y sé que eso es horrible porque se hará complicado y duro volver a vivir uno a uno los recuerdos que están allí guardados y no quieren salir.
 Aunque he aprendido que al borrar los malos recuerdos también se borraron buenos también, entonces lo que me alegra es saber que también descubriré momentos vividos que he olvidado. 
Creo que lo más importante de todo es comenzar a trabajar. Siento miedo, me duele el sólo hecho de pensar todo lo que vendrá y me aterra, pero tal vez llegue a buen puerto y sino sólo sabré qué fue lo que me hizo llegar hasta aquí. 
Besitos..
 

martes, 16 de marzo de 2010

No se deja de olvidar por decreto.





Inevitable recordar aquel día que todo se transformó en un caos y al mismo tiempo las almas se hunieron para siempre.
Una tarde con aquel grupo que tantos proyectos en el aire habían trazado comenzaron a idear el sueño que los unió, tender manos para ayudar a aquellos que lo necesitaban.
Fue difícil encontrar el lugar, era todo un lío, descubrir de donde sacarían el dinero para pagar los gastos, pero estaban a un paso de concretar tantas charlas, ideas, planeamientos y ahora por primera vez parecía que se hacía realidad.
Horacio encontró una casa destruída y allí empezaron. Alguien donó pintura, otro descubrió un albañil que estaba dispuesto a donar su trabajo, los vecinos regalaron mueblos que no utilizaban y hasta se podía crear una pequeña biblioteca.
Mucho fue el esfuerzo, tardes de mate, trabajo, limpieza, iban hacia la materialización de los sueños.
Durante tres meses todos bregaron por terminar.
Pero el día de la inaguración unos vandalos lo destruyeron todo, llenaron las paredes de grafitis, ensuciaron los pisos.
Cuando Juana llegó no podía salir de su asombro, las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas, qué les diría a los demás, cómo avisarles que todo estaba arruinado. No había forma de inaugurar nada.
No se podía mantener en pie, temblaba de pies a cabeza. Se sentó en el suelo, y lloró amargamente. Lo que estaba a un paso de realizarse se había caído, alguien pisoteó los sueños, le preguntó a Dios ¿por qué? Como si acaso El tuviera alguna respuesta o algo que ver en eso. Sabía que no era así, que nada tenía que ver Dios en todo esto, pero será que cuando uno se enoja necesita preguntarse qué trae acarreado ese mal, y el primero que está a mano es Dios. Sintió un dolor en el pecho, las paredes comenzaron a darle vueltas y de pronto no supo cómo ni qué le pasó y vio todo negro. Cuando abrió los ojos estaba en una cama, un médico le tomaba el pulso y muchas caras amigas estaban a su alrededor.

El doctor la miró y sonrió:

- Qué susto nos diste!- dijo
- Qué paso?- preguntó ella sin salir del asombro
- Fue el corazón, la angustia pudo más que él, pero ya estás bien.
- No, no me refiero a mí, sino al albergue, qué le pasó?- preguntó con lágrimas en los ojos

Un murmullo llenó la sala e Ignacio tomó su mano y la apretó fuerte.

- Comenzaremos de nuevo. ¿Alguna vez algo nos impidió continuar? - dijo él con una sonrisa en los labios.
- Sé que no, pero ya estoy cansada, no tengo más fuerzas ni esperanzas- dijo ella llorando.

Una enfermera entró y los despidió a todos, a Juana le dieron un sedante y volvió a dormir.
Fuera sus amigos estaban preocupados si ella perdía la confianza no podrían seguir, el motor de este proyecto estaba en Juana.
Pasaron semanas hasta que le dieron el alta, pero Ignacio se dio cuenta que ya no tenía esa luz en sus ojos. Cómo poner en marcha todo con Juana de esa manera, cómo demostrarle que a veces se gana y otras no. No encontraba la manera y a diario mantenían largas charlas que terminaban en llantos de Juana y enojos de él. De pronto un abismo comenzó a separarlos. Ya no se entendían y no había manera de sacarla a ella de ese estado de esceptisismo en el que había caído. Llegó un momento en que se distanciaron las visitas, que era preferible no encontrarse.
Ella se quedó en su casa sola llena de desconfianza e incredulidad y él sin saber cómo construirle un puente.
Así pasaron los meses y fue como si Juana se fuera marchitando.
Un día cualquiera Ignacio no supo cómo entendió lo que sentía ella, cerró los ojos y el dolor que había en el corazón de ella se hizo tangible y fue allí cuando comprendió que todo lleva su tiempo que es necesario elaborar los duelos, dejar que el otro sienta el dolor sin querer erradicarlo por decreto.
Un año después se inaguró el albergue, como lo habían soñado, como habían deseado. La fiesta fue un éxito y con lo recaudado tendrían dinero para pagar 3 meses de alquiler y realizar algunos de los proyectos.
Juana e Ignacio estaban juntos, se tomaron las manos y en un gran abrazo se dijeron gracias por la paciencia y lo que habían aprendido. Nunca se pierde la esperanza, a veces se duda de la fe, pero se soluciona con tiempo y paciencia. No se puede obligar a nadie a dejar de sentir lo que está en el corazón.