
¿Cuándo fue que mi vida cambió? ¿Que la luz inundó mi guarida y trajo su olor y colores a este lugar?
Recuerdo que era un tipo mediocre, resignado a transitar mi camino sin mayores complicaciones que mis clases de literatura y mi música favorita.
No leía best seller y escuchaba sólo opera. Me conformaba con eso por temor a salir de lo habitual.
Había mojado mis jornadas con litros de alcohol, el que me ayudaba a olvidar, a no pensar que el cielo había llamado a mi compañera sin darme tiempo a conocerla.
Intenté cambiar mi fortuna comprando un billete de lotería, y salió el número, pero el billete era falso.
Creía que la luna sólo era un satelite de la Tierra, pero un día descubrí que era mucho más que eso.
No iba a permitirme amar nuevamente, olvidar es una tarea muy difícil y muchas veces se lleva nuestra vida en ello.
Pero la vida nos tiene preparados extraños milagros, y asombrosas maravillas.
Y un día cuando menos lo esperaba llegó Ella, como un rayo de sol que iluminó mi existencia gris, llenó de colores mis recuerdos, borró mis lágrimas, me enseñó que siempre se puede volver a amar como la primera vez, sin miedo porque es como comenzar otra realidad.
Ella que estaba encerrada en su coraza, que no permitía que nadie llegara a su torre sagrada, la que se prometió no volver a sentir nada.
Ella que tenía el corazón en carne viva, lleno de llagas sangrentes, que sabía de traiciones, dolores y olvidos.
La que había elegido como única compañía a la soledad.
Y fue extraño que yo, que me parecía, que me negaba a acercarme a nadie, sentí que no podía verla sumida en esa inexistencia, leía sus cuentos con tanta pación, con tanto amor, que no alcanzaba a entender por qué era así.
Y me encontré tratando de abordarla, de conquistar ese hárido territorio imposible de llegar.
Se fue dando lentamente mientras yo trataba de llegar, Ella avanzaba lentamente metiéndose en mi mundo.
Comencé a conocer músicas que las tenía por trivales, lecturas que aborrecía, de esa forma fui llegando a Ella. Sin darme cuenta el conquistador se encontró siendo conquistado. Y me inundó con su esencia.
Descubrí que tenía un ángel por alma, que su corazón era de azúcar y llevaba una niña por dentro.
¿ Cómo contar esta historia que no fue historia, que sólo fue alguien tratando de salvar a otro y termindaron salvándose los dos?
Esta es la aventura que no tiene principio, que no es como todas, es simplemente el relato de un hada que me contagió las ganas de vivir y abrió su corazón lleno de parches y dolores.
Fui curando sus heridas, amándola como jamás pensé que se podía amar.
Me sé de memoria cada una de sus muecas, termino hablando con las cosas inanimadas, poniéndole nombre al celular, riendo cuando recuerdo sus ocurrencias, aprendí a sentarme en el pasto, a hacer pic nicks con su "mantita" a cuadros en cualquier momento y lugar, tomando mate hasta quedar verde.

Y cuando Ella no está los lugares no son los mismos, pero recibo un mensajito de texto que me recuerda que está a mi lado, o me llama tantas veces en el día que es imposible olvidarla y festejamos los cumplemeses como si fuera la fecha más importante del mes.
Así vamos contruyendo esta crónica que es nuestras vidas y seguimos a pesar de todo y recojo sus lágrimas cuando me cuenta algo que duele mucho y las guardo en el alma porque son gotitas de cristal.
Así es la vida con Ella y yo soy feliz a su lado.







