miércoles, 29 de julio de 2009

Encontrar

Tenía un amigo, recuerdo. Tengo guardada su voz en mi mente.
Me acompañaba en las tardes cálidas de verano, nos acostábamos en el pasto en la noche y le inventábamos nombres a las estrellas. No queríamos saber cuales eran. Cuando se es chico, esas cosas no son importantes. Inventábamos nuestras propias constelaciones.
Las tardes de invierno mirábamos la tele, nos convertíamos en super héroes, teníamos terribles guerras contra los villanos invitados y reíamos hasta quedarnos sin aire.
Descubrimos el sabor de los sueños y aprendimos a viajar por mundo hermosos en una enorme biblioteca. Conocimos cosas extrañas, y hasta nos dimos cuenta que había otros que como nosotros creían en las hadas y los duendes.
Soñamos con los ojos abiertos, reíamos por cualquier cosa. El mundo a los 10 años es increíble, no hay conflictos, no existen las soledades, no hay problemas económicos, no hay diferencias sociales, nada importa. A esa edad todo es una fiesta.
Seguimos juntos hasta el día de su partida. Una mañana de un mes cualquiera, de una fecha que no me importa recordar, se fue. Pero no muy lejos. Siguió a mi lado, podía descubrirlo en la brisa de verano, en las olas del mar, en el olor del pasto recién cortado, en las gotas de rocío de la mañana.
Podía imaginarlo en las nuevas cosas que descubrí, en mis pasos difíciles, en aquellos momentos que todo se hacía más duro. Cuando la soledad me asaltaba o todos me daban la espalda.
Nunca sé si es real o lo imagino, pero está allí, a mi lado. Aun cuando me equivo, cuando de golpe la vida se hace más y más engorrosa.
Muchas veces le pregunté por qué me pasaban esas cosas y no había respuesta. Pero esos días las estrellas brillan más que nunca, el viento sopla más fuerte.
Siento su furia en las tormentas, su alegría cuando el sol brilla más fuerte.
Siempre está allí y siempre estará, lo sé..


El fantasma

Salgo volando

por la ventana,
y tantos días
quedan atrás.

Ya no me duelen
todas las cosas
que ayer
me podían molestar.

Son cajones que se cierran
para que nadie los vea.
Son palabras que no
pude decir.

Pero ya no me importa,
porque nada me toca,
y no hay nada vivo
dentro de mi.

Floto en el aire
desde esta tarde,
cuando mi cabeza
explotó.

Ahora el piso es de nubes
y me asomo cada tanto
a espiarte desde
donde estoy.

Y veo, y vuelo.
Y veo, y vuelo.

El barrio se ilumina
y la noche se hace día.
Brilla como un árbol
de navidad.

Y estoy alto muy alto,
y las luces de los autos
que se frenan cada tanto,
y vuelven a arrancar.

Y veo, a la gente corriendo
como una coreografía sin fin.
Y vuelo como en una avioneta,
el olor a fugazeta que cocina mamá.

Y me acuerdo de aquél día
en que decías:
"Si pudieras ser
un pájaro ¿Qué harías...?"

Ahora que floto
y no siento lo que toco
y la gente no me ve pasar.

Voy a aprovechar
para ir a buscarte,
y contarte para contarte
como es todo por acá.

Algunas mañanas pasa
la abuela Yolanda
y nos vamos juntos
a pasear.

Y te manda un saludo
el marido de pocha.
Que me juega al ajedrez
y no le puedo ganar.

Y dale para adelante
con el pibe de a la vuelta,
que a la tarde te pasó a visitar.

Yo te sigo esperando,
porque nada me apura
y algún día todos vienen para aca.

Y veo (y veo), y vuelo (y vuelo).
Y veo (y veo), y vuelo (y vuelo).

viernes, 24 de julio de 2009

Tercer Premio!!!


Premio con tarea!

Qué lindo es recibir premios, ya voy por el tercero y me da mucha felicidad!
Gracias Seo por regalármelo!!!

Y como bien dije viene con tarea hay que escribir 10 cosas honestas de mí, menudo problema.
Haré el intento jajaja.

* Estoy orgullosa de ser diferente, aunque muchas veces eso me ha traído más de un dolor de cabeza. No quiero ser igual a todo el mundo.

*Soy testaruda y si creo que algo es así discutiré y pelearé hasta que logre mi cometido.

*Odio las mentiras, que me subestimen con una mentira como si fuera una tonta.

*Odio la traición, el desagradecimiento, la arrogancia, la intolerancia, la falta de interés en si lo que decis lastima a otros.

*Amo a mis amigos y a mi familia y sería capaz de dar mi vida por ellos.

*Soy leal a mis principios aunque a veces he cometido errores

*Mi peor pecado capital es la Soberbia

*Soy bastante pesimista. Aunque dicen que un pesimista es un optimista bien informado.

*Me comprometo con mis causas y hago casi todo lo que me prometo, porque bueno a veces no es fácil hacerlo todo.

*A pesar de todo lo que hemos pasado juntos amo a mi marido como la primera vez que lo vi y supe que él iba a ser el hombre de mi vida.

*Tengo 4 milagros que deseo se hagan realidad muy pronto.

*Trato todo el tiempo de ser feliz.

Y este premio con tarea se lo paso a:

Elis

Neusa

Rosana

Sara

Kalista

Marinel

Utopias de las mariposas

Luci

Natacha

Luna





viernes, 17 de julio de 2009

Volviendo!!!


Una semana sin pc en la vida de alguien como yo es como el fin del mundo. Por momentos decía no importa puedo hacer otras cosas, pero de repente me acordaba que podía buscar algo en lo de mi amigo google y zaz! no hay pc. Y así fueron mis días sin conectarme con ustedes, tenía mil cuentos dándome vueltas en la cabeza y cuando me sentaba a escribir se me olvidaba lo que quería decir. Así que por ahora no hay cuentos.

Aunque esta fue una semana genial. El martes alguien muy especial me mandó un mensajito al celu que me llenó el corazón de alegría. Esas cosas increíbles que pasan cuando menos las esperás y tal vez deba convertir uno de mis milagros que están esperando, (por si no se percataron al final de blog). Si unas maripositas, las vieron?? Seguro que no, nadie pone muchos reparo en las cosas que hay en un blog, es que la gente suele poner tantas cosas jajajaja.

También el martes fue mi aniversario de amor, 21 años con la persona más increíble del mundo, claro no fue fácil, pero seguimos juntos, y tan enamorados como siempre.

Y la vida me sonríe, eso es lo mejor que me puede pasar y el lunes será un día increíble. Hasta creo que tendré que buscar una agenda. Los que me conocen saben lo que significa esta felicidad. De saberse querida y sin esperar nada como me pasa ahora.

Si de golpe me doy cuenta que he cambiado un montón, yo que era todo cariño y afecto, de golpe me descubro que cuando alguien me abraza, me corro un paso hacia atrás, tratando de que no pasen mi círculo privado, que impide que me encariñe más de la cuenta. Antes no creía en ni en mi sombra ahora menos jajaja.

Pero como este año dije, "vida sorprendeme", me está sorprendiendo. Me pasan cosas que no esperaba que ocurrieran, hay gente que así de golpe y con toda su espontaneidad entra en mi círculo, lo invade, lo llena de alegría. Hay llamadas que llegan así de pronto sin esperar y me sorprenden. Gente que no conocía me hace feliz. Y de pronto todo es mejor.

Será que estoy cambiando, seleccionando, haciendo lo que siento, sin importarme lo que piensen los demás, por primera vez en la vida no me importa absolutamente nada.

Cuando era chica tenía un cartel pegado en mi pieza que decía: "Hacé lo que sientas igual siempre hablarán mal de vos" y durante mucho tiempo ese fue mi lema. Un día perdí el camino, no sé cuándo dejé de ser yo. Pero siento que me estoy encontrando.

Ahora podré mirar a esa que fui hace tantos años y decirle vamos por ese camino que nos prometimos cuando teníamos 5 años. Como la propaganda de las galletitas vieron? Yo no quería ser princesa, yo quería rescatar el mundo, hacer de lo que me rodeaba un lugar perfecto. Sé que muchas veces me perdí en laberintos y no sabía hacia donde ir. Que rescaté gente que no lo merecía, pero ya no importa es parte del pasado y lo bueno de todo esto es que me encontré y sigo volviendo.

No hay que mirar para atrás, te podés convertir en sal, sólo recordar lo que nos pasó como parte del aprendizaje y lo que nos hizo ser cada día mejores.

Por eso gracias a ese ser especial que me dio animos estos días que andaba flaqueando, gracias por hacerme feliz con ese mensajito. Gracias por elegirme. Gracias a todos los que me acompañan cada día, los que inundan mi día de felicidad y los que hacen que en este último tiempo sienta que vale la pena estar vivo!!

Gracias...


jueves, 9 de julio de 2009

Una princesa especial




En un país inexistente de un mundo irreal. Vivía una princesa llamada Jade. Al nacer un hada generosa le regaló el don de amar y rescatar a todas aquellas personas con problemas o soledad. Pero olvidó explicarle los detalles básicos de esa cualidad.
La pequeña princesa creció sabiéndose especial, tratando de dar amor a todo aquel que se acercara a ella. Ocupaba sus días consolando deprimidos, jugando con los niños, acompañando a los ancianos, llenando el palacio de animales vagabundos, curando las heridas del cuerpo y el alma.
Pero ella se sentía sola. El rey y la reina estaban ocupados con sus asuntos, casi no le prestaban atención a su hija, y ésta deambulaba buscando auxiliar a todo aquel que la necesitara que una vez restablecidos se marchaban.
Al crecer comenzó a renegar de su facultad, no podía entender por qué nadie la amaba a ella. Muchos príncipes se acercaban para ofrecerle su compañía, pero eran egoístas y ególatras, que pasado algún tiempo se daban cuenta que no serían el centro de la vida de Jade e iban en busca de otras princesas que los idolatraran y la pobre Jade se quedaba sola en el castillo suspirando de tristeza.
Cierto día llegó al palacio un soldado con una hermosa armadura resplandeciente y se enamoraron al mirarse a los ojos. Era tan grande el amor que sentían que ella sintió que le iba a explotar el corazón de felicidad, pero la armadura impedía que al fuerte soldado le llegara el amor tan profundo que por él sentía.
Ella luchó para que se quitara la coraza, pero le contestaba que debía estar preparado para las luchas cotidianas y nuevamente la princesa comenzó a sentir ese agujero en el estómago que era la soledad. Al irse a dormir se preguntaba qué había hecho mal, si cada noche repasaba mentalmente sus errores y trataba de enmendarlos.
Una tarde sentía tan angustia que se perdió en el bosque. Un hada que allí vivía se acercó a ella y secando las lágrimas con sus dedos le preguntó cuál era el motivo de tanta tristeza. Jade le contó del don, de todo lo ocurrido, de la soledad y de aquellos a quienes había amado, los que les dieron las gracias y partieron, aquellos que la lastimaron o hablaron mal de ella.
El desconsuelo ensombrecía el bello rostro de la princesa. Entonces el hada le explicó lo que que aquella otra había olvidado sobre su capacidad.
Se puede amar a todos, pero no siempre están preparados para recibirlo. y no siempre se rescata al que lo necesita. Algunos no desean ser salvados y otros disfrutan de eso sin hacer nada al respecto.
La esencia del don -dijo el hada- está en ofrecerlo sin esperar nada a cambio. No se debe insistir, se recibe o no, pero nada más. Si te lastiman es porque su alma es negra y jamás lo podrán percibir. Encontrarás algunos con tanta maldad, que les será imposible creer que haya personas tan buenas y generosas. Alejate de ellos. Dar amor es el regalo más maravilloso. No te tortures pensando qué fue lo que hiciste mal. Porque no siempre sos responsable.
Ahora, seguí amando. Tu caballero dejará pronto su armadura, cuando encuentre que la paz está en su interior.
Y el hada desapareció.
Desde ese día Jade ha encontrado la felicidad y sigue amando, sonriendo, jugando con los niños. Tiene el collar que le regaló el hada, que se oscure cuando un alma sombría se acerca, entonces ella se aleja y sigue por otro lado.
Pero sigue amando porque el amor es lo más maravilloso que se puede regalar.

miércoles, 8 de julio de 2009

Rata Robinata


Tengo en mente un cuento por escribir, pero parece que las musas no quieren venir. Mientras tanto les comparto este cuento que encontré en la web y me pareció bonito. Espero que les guste a ustedes también.





Rata Robinata, pelos de tomate
Resumen del cuento "Rata Robinata, pèls de tomata", de Estrella Ramón, publicado en catalán por Edicions Baula.

Robinata era una rata de las llamadas comunes que, desgraciadamente para ella, de común no tenía nada. Estaba muy delgada y su pelaje era suave, liso, largo y rojo brillante. En la Cloaca Norte, donde vivía la rata Robinata, las otras ratas tenían los pelos ásperos, de tonalidades obscuras y amortecidas: de color gris sucio, de color de avellana carcomida, de color de patata grillada.
Ninguna rata, pero es que ninguna, quería salir con ella a revolverse en los contenedores de basura del barrio. Ninguna. Y todo, porque era de un color diferente.
Cuando la veían, la insultaban. ¿Sabéis qué le decían? Pues que era limpia, que olía a jabón, que no se ensuciaba cada noche con loción Cacadevaca y que tenía los pelos suaves y brillantes. Y le cantaban
- ¡Rata Robinata, pelos de tomate!

Una madrugada escuchó un enorme bullicio en la entrada del agujero de su casa, y en seguida unos golpes fortísimos en su puerta. ¡Qué extraño! ¿Quién podía ser si ella no tenía amigos ni amigas?
- ¡Abre Robinata! Somos la Policía Ratonera. ¡Estás detenida!
- ¡Pero si yo no he hecho nada!
- ¡Calla rata brillante, emperifollada y perfumada, si no quieres perder los dientes de un coletazo! Esposadla y marchémonos.
- Pero si soy inocente. ¡No he hecho nada! ¡Avisad a un abogado!
- ¿Que no has hecho nada? ¿Que no has hecho nada? ¿Te parece poco, este ridículo color rojo que tienes? ¡Vas derecha a la cárcel más segura de nuestra cloaca: el Brillo Resplandeciente! Allí no te hará falta ningún abogado.
Todas las ratas policías sintieron un escalofrío al oír el nombre de la cárcel. Las ratas de la Cloaca Norte tenían la costumbre de contar historias espeluznantes del Brillo Resplandeciente. Se rumoreaba que era una cárcel espantosa, que la desinfectaban cada día con lejía y la dejaban bien limpia. Y lo peor de todo, ¡tenía un cuarto de baño con una bañera para lavar a las pobres ratas!

En el coche de la policía, Robinata sintió un miedo horrible. Como nunca antes había tenido. Tanto miedo que no tenía ni hambre. Tanto miedo que se quedó muda.
Al llegar, la encerraron en una jaula muy limpia. Toda la habitación olía a desinfección. Ninguna rata resistiría tanta limpieza.
Se quedó adormecida sobre el suelo brillante pensando en su agujero, lleno de polvo y suciedad repugnante.
Fuera, en la calle, mientras revolvían por los contenedores buscando la cena, todas las ratas de la cloaca chismorreaban sobre la detención de la rata Robinata.
- La han encerrado por el pelaje tan provocativo que tiene. Lo sé de muy buena fuente.
- ¡Bien dicho! ¡Dónde se ha visto una rata roja y brillante como una cereza!
- ¡Acordaros del olor a limpio que siempre tenía! ¡En cambio yo, soy tan esmeradamente sucia!
Entonces, de repente, intervino una rata que no se sabía de qué cloaca venía. Tenía un acento distinto.
- ¿Qué decís? ¿De verdad han encerrado una rata en el Brillo Resplandeciente sólo porque es de color rojo? ¡No me lo puedo creer! ¡Qué bestialidad!
Las ratas se quedaron de piedra. ¡Qué se había creído aquella rata!
- ¡Eh! ¿Quién eres tú? ¡Eres forastera! ¡No hablas como nosotras!
- Soy la rata Chambourcié, periodista cronista de asuntos exteriores y especialista en materia de suciedad. No he podido evitar oír vuestra conversación. ¡Cómo puede ser que hayan encerrado una rata sólo porque tiene el pelo de color rojo! ¿Cómo podéis estar de acuerdo?
- Tú calla, que aquí no pintas nada, rata forastera.
- A ver si será otra rata de color rojo con una peluca gris. Estirémosle los pelos.
Y todas las ratas se tiraron encima de la rata Chambourcié con unas intenciones nada amistosas. Pero ella consiguió huir rápidamente.

Mientras escapaba muy enfurecida, la rata Chambourcié pensaba constantemente en aquella noticia tan horrible. ¿Cómo podían ser aquellas ratas tan injustas? Una rata inocente estaba encarcelada sin ninguna culpa. ¡Pero no se saldrían con la suya!
Tenía que darse prisa. Aquel grupo de espías no tardarían en denunciarla y si no iba con cuidado, también ella acabaría en el Brillo Resplandeciente.

Cuando llegó al periódico de su cloaca, lo primero que hizo fue escribir un artículo. Éste era el titular:


CAMPAÑA S.O.S. RATA ROBINATA S.O.S.
¿SABÉIS DONDE ESTÁ LA RATA ROBINATA? ¿SABÉIS POR QUÉ?
Una rata inocente corre un grave peligro encerrada en una cárcel inmunda.

¿Quizás los distinguidos lectores se están preguntando cuál ha sido el grave delito cometido por la rata Robinata?
No ha cometido ninguno. Lo que pasa es que tiene el pelo rojo y las otras ratas lo tienen gris. Por esta razón morirá si no actuamos enseguida.
Ahora que ya tenéis noticia de los hechos, ratas de todas las cloacas unidas, os pido vuestra colaboración:
Escribid cartas a la rata Robinata mostrándole vuestro apoyo.
Escribid cartas a Su Excelencia la Rata Presidenta de la Cloaca Norte, explicándole que es una injusticia y pidiéndole que la deje en libertad.

La respuesta ratonera no se hizo esperar.
Cada día llegaban centenares de cartas y postales de todos los rincones de las Cloacas Unidas al Brillo Resplandeciente.
Incluso Mickey Mouse, Minnie, Super-Ratón, Pixie and Dixie, la rata de las tortugas Ninja, los ratones de la Cenicienta y el ratoncito Pérez se solidarizaron con ella.

Las ratas de la Cloaca Norte empezaron a pensar que quizás se habían equivocado, que quizás no tenían razón y que no estaba bien encerrar en la cárcel a una rata sólo porque era diferente. Y, poco a poco, se fueron añadiendo a la protesta.
Puesto que no conseguían que la dejasen en libertad, decidieron todas teñirse de rojo. Y así lo hicieron: ¡todas las ratas de la Cloaca Norte eran rojas como cerezas!
Su Excelencia la Rata Presidenta se atolondró, ¡no sabía que hacer!
¡¡No podía encerrar a todas las ratas en el Brillo Resplandeciente!!

Finalmente su Excelencia la Rata Presidenta reconoció públicamente su error y la dejó en libertad. No sabemos si porque vio también ella que se había equivocado o porque no tuvo más remedio que hacerlo. A los que hemos seguido de cerca la historia de la rata Robinata nos gustaría que fuese un reconocimiento sincero de su error.

Actualmente, cualquier rata, sea del color que sea, es bien recibida en la Cloaca Norte, y la rata Robinata es muy feliz y trabaja en el Servicio Permanente de Ayuda y Soporte a la Rata Diferente.


miércoles, 1 de julio de 2009

Hay días!!


Hay mañanas que me levanto con la fuerza de los huracanes, dispuesta a arrasar con todo, a cambiar el mundo, a luchar contra las injusticias, la maldad, las traiciones.
Dispuesta a construir todo lo que ha sido derribado, a perdonarme los pequeños errores, ser una nueva yo que renazca entre las cenizas.
Esgrimir mi espada contra la adversidad y saber que con fe todo será posible.

Otros días son grises y nublados. Una extraña niebla lo cubre y mí también. Son esas jornadas donde me siento titubeante, vacilo entre si hacer o no, avanzar o retroceder. No puedo encontrar el camino y me pierdo en terribles laberintos de preguntas sin respuestas y muchas dudas.
Me intriga saber por qué aquellos que se supone tienen que amarte te maltratan, a los que ayudaste te dan vuelta la cara y lo que es peor sientes el dolor del cuchillo clavado en la espalda.
Esos días no quiero seguir, pero sigo aún sin fuerzas, pensando que tal vez sea la responsable de lo que ocurre. Construyo a medias y a penas dejo las paredes preparadas para mejores tiempos.

Pero están las oscuras alboradas , donde sé que no habrá sol, que estará todo negro. Es ahí cuando estoy cansada, cuando me pregunto de qué sirvió construir, si algo de todo lo que sembré se cosechará y si está bien seguir adelante o es mejor destruir todo y sólo eregir muros en torno a mí para que nada pueda volver a lastimarme.
A veces me rindo, me torno pesimista y veo todo horrible.
No quiero seguir más, me parece mejor quedarme quieta y sin salir, sin hacer nada. Porque me pregunto ¿para qué?, ¿qué sentido tiene? Si todo aquello que fabrico se cae a pedazos, si cada paso que doy en vez de ir hacia adelante, retrocedo. Es cuando creo estar jugando al juego de la Oca, donde uno avanza dos casillero y según el dado tal vez te toque volver a comenzar. Es cuando me siento sin ganas.

Pero sé que habrá nuevos mañanas y hasta ahora hay más días de sol y luminosos.
Sé que volveré a empezar cada vez que vuelvan las fuerzas, y que aprenda que puedo seguir.
Igualmente se hace ardua la tarea de dar batalla, las lesiones duelen, y las heridas no cicatrizan tan rápido como desaría.
Y creo que tal vez este aislamiento temporario haga que pueda retornar a mis días resplandecientes, para no tener miedo a la vida y estar convencida que siempre ganan los buenos. Aunque muchas veces crea que las batallas las he perdido, todavía tengo una guerra que ganar y estoy convencida que lo haré.

A pesar de que hoy no quiero luchar por un buen tiempo y tengo ganas de retirarme y no jugar más a este juego tan feo y tan injusto donde muchas veces siento que los otros no entienden y creen que se puede decir y hacer todo con total impunidad.

Que salga el sol muy rápido porque estoy cansada de tantas tormentas!!